La Gamificación: aprender jugando

“Cuando tienes una plataforma en formato de juego donde el conocimiento es necesario para lograr un objetivo o completar una tarea, este se vuelve un recurso. Cuanto más conocimiento tienes, mejor te desempeñas en el juego.” - Eugene Sheely


Docente con niños jugando

En el día a día, siempre se está buscando la manera en que los alumnos aprendan con entusiasmo y motivación. Pero, ¿cómo lograrlo? En este artículo demostraremos que es posible aprender jugando. Hablaremos sobre la gamificación en el aula.


La ludificación, o gamificación, es un término que ha adquirido una enorme popularidad en los últimos años, sobre todo en entornos digitales y educativos. Es una técnica de aprendizaje que traslada la mecánica de los juegos al ámbito educativo con el fin de conseguir mejores resultados.



¿Cómo incorporar la gamificación en el aula?


En primer lugar, deben estar claros los objetivos que el docente está buscando alcanzar con una dinámica de juego. En función del objetivo que se persiga se deberá elegir qué dinámica utilizar. Existen juegos virtuales muy divertidos, aunque también las dinámicas grupales sin dispositivos pueden funcionar de maravilla para aprender y divertirse en clase.


Para despertar interés por el juego en el alumno, se recomienda aplicar una serie de recompensas que estimulen la competencia. De forma alternativa, se puede proponer el cooperativismo, que no es más que otra forma de competir, pero, en este caso, en grupo. El cooperativismo fomenta la solidaridad y la ayuda mutua entre compañeros.


En todo caso, será sumamente importante que todos los alumnos entiendan las reglas de juego, el esquema de recompensas, y los objetivos educativos de la dinámica.


En este artículo, recomendamos 5 herramientas digitales para incorporar juegos educativos divertidos y efectivos.



Objetivos de la gamificación


Por un lado, se busca crear un vínculo atractivo entre el alumno y el contenido. Los niños juegan todo el tiempo, entonces al ludificar una actividad en clase, apunta a que ellos aprendan nuevos conceptos de una manera conocida y divertida.

Por otro lado, busca ser una herramienta a favor de la motivación y en contra del aburrimiento. Al establecer reglas de juego, objetivos y recompensas, se intenta que el alumno se interese en su proceso de aprendizaje.


La gamificación no es sinónimo de simplificar el contenido o “hacer más fácil” una actividad. Sino que, a través del juego, se intenta alcanzar aprendizajes significativos. Por lo tanto, la gamificación es una herramienta de enseñanza como cualquier otra, que debe ser utilizada a conciencia, con el fin de facilitar la interiorización de conocimientos de los alumnos de una forma más divertida, generando una experiencia positiva en ellos.



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