Modalidad híbrida: ¿qué es, y cuáles son sus beneficios?

Las modalidades de enseñanza a distancia, semi-presenciales o híbridas existen desde mucho antes de la pandemia, adoptadas casi excepcionalmente en educación superior. Sin embargo, a partir del año 2020 estas modalidades de enseñanza se han adoptado masivamente. Al principio como una medida de emergencia para mantener el contacto y la continuidad de los aprendizajes -con mayor o menor éxito- y gracias a los enormes esfuerzos de las comunidades educativas, la enseñanza a en línea se ha perfeccionado. La modalidad híbrida ha sido protagonista en 2021, y según algunos argumentan, lo será para los próximos años.



Modalidades de enseñanza híbrida

Integrar la enseñanza presencial y a distancia puede tomar muchas formas en la práctica, dependiendo de la cantidad de tiempo que se asigne a cada formato y las actividades que realicen en cada uno. Se entiende por "modalidad híbrida" o "semi-presencial" aquella en donde mitad de la clase se desarrolla de forma presencial y la otra mitad a distancia.

En el cuadernillo "An Introduction to Hybrid Teaching" de College of DuPage, incorporado en un documento de la Universidad de San Andrés, se propone un espectro de la enseñanza en línea según la intensidad de cada formato.




¿Qué tipo de actividades se recomiendan para cada formato?

Según recomendaciones de Plan Ceibal, los encuentros presenciales deben aprovecharse para:

  • Ofrecer explicaciones complejas por parte del/de la docente, que requieren parafraseo, ejemplos, explicaciones gráficas, chequeos de comprensión en tiempo real, así como concentración y preguntas aclaratorias por parte de los y las estudiantes.

  • Priorizar actividades analógicas (desenchufadas) que no puedan ser transformadas a la virtualidad (por ejemplo, desarrollo de la grafía, actividades de conciencia espacial, experimentos para los que no existen simuladores digitales).

  • Presentaciones orales por parte de los y las estudiantes.

  • Favorecer conversaciones personales, priorizando el bienestar de estudiantes y familias. ¿Cómo estamos? ¿Cómo nos sentimos? ¿Qué podemos hacer para estar mejor?

Por otro lado, las actividades que se realicen en línea estarán condicionadas por los recursos tecnológicos, las habilidades digitales y el acceso a la conectividad de los docentes y estudiantes. Un estudio de McKinsey identifica dos corrientes principales en la organización de las clases híbridas y sus implicancias para el formato a distancia:

Para profundizar, recomendamos esta página con modelos de enseñanza híbridos desarrollado por Christensen Institute (idioma inglés): https://www.blendedlearning.org/models/


Beneficios de la enseñanza híbrida

Flexibilidad

Por alternar entre modalidad presencial y a distancia, el docente puede elegir los atributos de cada modalidad que mejor se ajustan a las necesidades del grupo de estudiantes. El encuentro en persona permite una interacción dinámica que es difícil de capturar en línea. Por ejemplo, las discusiones en tiempo real, las presentaciones y el trabajo en grupo. En cambio, en el espacio virtual cada estudiante puede acomodar a su propio ritmo la exploración de de contenidos y la interacción mediante foros de discusión.

Cada formato ofrece ventajas que son difíciles de replicar de otra manera, y es por eso que la combinación de ambos puede generar oportunidades de aprendizaje poderosas.


Autonomía

El trabajo en línea favorece el trabajo de forma autónoma, una capacidad que los estudiantes van a necesitar a medida que transiten los niveles medios y superior. Favorece a la formación de aprendices durante toda la vida (lifelong learners). Sin embargo, los especialistas destacan que la autonomía no es una habilidad innata que se desarrolla de manera lineal o espontánea.



El cambiante contexto por la situación sanitaria obliga a los educadores y estudiantes tener cierta flexibilidad para organizar las modalidades pedagógicas, en una forma que aseguren el resguardo de la salud y el vínculo con la escuela. En cada caso, la institución debe tener en cuenta las posibilidades de organización de acuerdo la conectividad de los estudiantes y docentes. En el último año, más de 20 mil aulas virtuales han estado activas en Blended, a través de las cuales docentes y estudiantes se han conectado para seguir aprendiendo.



Fuente:

Gómez Caride, E. (2021). “¿Qué es el modelo híbrido y cómo ponerlo en práctica?” Documento Nº 15. Proyecto Las preguntas educativas: ¿qué sabemos de educación? Buenos Aires: CIAESA.

Disponible en: https://secureservercdn.net/198.71.233.106/rjh.422.myftpupload.com/wp-content/uploads/2021/06/15-Hibrido-nuevo.pdf

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